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Mancha en vino de Oporto o naevus flammeus: fotografías, estudios y tratamiento

hace 4 horas
5 min de lectura

La mancha en vino de Oporto, o naevus flammeus, es una malformación congénita de los capilares cutáneos. Suele verse desde el nacimiento como una mancha rosa, roja o violácea. No es una infección ni consecuencia de lo que hayan hecho los progenitores durante el embarazo.

El tratamiento puede atenuar su color y visibilidad. En los niños también importa su localización: algunas manchas faciales requieren valoración por oftalmología y neurología, incluso si todavía no hay síntomas.

¿Qué aspecto tiene una mancha en vino de Oporto?

Al principio, la superficie suele ser plana. Puede aparecer en la cara, el cuello, el tronco o las extremidades. Con el tiempo puede oscurecerse, engrosarse y desarrollar nódulos; las zonas que sobresalen pueden sangrar si se lesionan.

Comparación de la piel de la mejilla con puntos rojos, una almohadilla transparente y protectores oculares metálicos.

Fotografías de archivo de la mejilla con una zona rojiza y protectores oculares. Las imágenes no confirman el diagnóstico, el método, el calendario ni el número de sesiones. El color visible depende de la iluminación; una fotografía no sustituye a la exploración ni predice el resultado de todos los pacientes.

¿Por qué aparece y puede desaparecer sola?

Se debe a una alteración del desarrollo de los pequeños vasos de la piel. A menudo está relacionada con un cambio genético que surgió en una parte de las células durante el desarrollo fetal. Normalmente no se hereda de los progenitores.

Una verdadera mancha en vino de Oporto generalmente no desaparece por sí sola y crece con el niño. No indica falta de cuidados ni alergia y no es contagiosa.

Diferencias con el hemangioma y el nevus simplex

El nevus simplex es una marca de nacimiento rosada y clara frecuente, por ejemplo entre las cejas o en la nuca. Muchas de estas manchas faciales se aclaran con el tiempo. El hemangioma infantil es un tumor vascular con una fase de crecimiento y otra posterior de involución. La mancha en vino de Oporto es una malformación y requiere un enfoque diferente.

En las fotografías pueden parecerse. El tratamiento farmacológico de los hemangiomas no es el método habitual para eliminar una mancha en vino de Oporto. Primero se precisa el diagnóstico.

¿Cuándo necesita el niño estudios adicionales?

  • Una mancha en la frente, el párpado superior o sobre la raíz nasal requiere una evaluación temprana del riesgo de síndrome de Sturge–Weber y derivación a especialistas.

  • Si la mancha está alrededor del ojo, se necesita una valoración oftalmológica, porque puede existir riesgo de glaucoma sin síntomas perceptibles para los progenitores.

  • Una mancha extensa en una extremidad acompañada de aumento de volumen, hinchazón u otras alteraciones vasculares puede requerir la colaboración de varias especialidades.

No todas las manchas en vino de Oporto implican un síndrome. El neurólogo decide si se necesita una resonancia magnética u otras pruebas; no se realizan automáticamente a todos los niños con una mancha. El láser cutáneo no trata posibles alteraciones de los vasos cerebrales ni sustituye al seguimiento oftalmológico.

Una convulsión, una alteración repentina de la visión o un dolor ocular intenso requieren atención médica urgente.

Diagnóstico y consulta

El médico valora el aspecto, si estaba presente al nacer, la evolución, la localización y los tratamientos anteriores. Presta atención al engrosamiento, los nódulos y los síntomas asociados. Una presentación atípica o la sospecha de una anomalía vascular más compleja pueden requerir pruebas adicionales.

Antes del procedimiento se acuerda el objetivo: reducir el color, la irregularidad o los traumatismos repetidos. Las fotografías comparativas se toman en condiciones lo más similares posible.

Láser en niños y adultos

El láser de colorante pulsado, o PDL, es el principal método bien estudiado para aclarar estas manchas. La energía luminosa se absorbe en la sangre de los vasos. Su acción selectiva ayuda a limitar el daño de la piel circundante, aunque no permite excluir por completo las complicaciones.

En lesiones profundas, engrosadas o con poca respuesta, el especialista puede valorar otros láseres vasculares y combinaciones. No todos los láseres ni la luz pulsada intensa (IPL) son equivalentes al PDL para cualquier mancha en vino de Oporto.

El vídeo compara la piel de la mejilla y la nariz con zonas rojizas; los ojos y la boca están difuminados. No confirma el diagnóstico, el método, el calendario ni el número de sesiones. No es una guía para ajustar un equipo ni para elegir un procedimiento por cuenta propia.

¿Cuándo empezar el tratamiento de un niño?

Conviene consultar pronto después de detectar la mancha. La posibilidad de tratar a lactantes se valora individualmente, considerando el tamaño y la localización de la lesión, el estado del niño, el dolor, la anestesia y las condiciones del procedimiento.

La necesidad de anestesia local, sedación o anestesia general se comenta por separado. Cerca del ojo se requiere una protección ocular adecuada. Lea también sobre los procedimientos de láser vascular en niños.

Número de sesiones y resultados realistas

Habitualmente se necesita una serie de sesiones. Influyen la profundidad de los vasos, el color, el grosor de la piel, la localización, el tono cutáneo y el tratamiento previo. No se puede prometer un número concreto de sesiones ni una desaparición completa. A veces el aclaramiento es amplio, otras veces es parcial o llega a estabilizarse.

El color puede reaparecer parcialmente más adelante. En el seguimiento se valora si conviene repetir el tratamiento. Las fotografías clínicas muestran casos individuales.

Plan de tratamiento

En la consulta, comente el equipo y el método propuestos, sus riesgos y sus limitaciones. Pregunte a la clínica por la disponibilidad de equipos, la preparación del especialista y el protocolo concreto. La sospecha de un síndrome o una malformación compleja requiere colaboración con otros especialistas.

La galería adicional muestra la nariz y la piel facial próxima. Las imágenes no confirman el método, el calendario ni el número de sesiones. Un aspecto parecido no implica el mismo diagnóstico ni el mismo plan de tratamiento.

Recuperación y posibles riesgos

Después del tratamiento pueden aparecer hinchazón, enrojecimiento y púrpura, una coloración temporal azulada o violácea. En ocasiones se forman costras o ampollas. Son posibles los cambios de pigmentación, las quemaduras, la infección y las cicatrices; el riesgo depende del método y de la piel.

Evite lesionar la zona tratada y siga las instrucciones individuales de cuidado y las recomendaciones de protección solar. Contacte con el médico si el dolor aumenta, aparece una lesión cutánea o hay molestias oculares inusuales.

Preguntas frecuentes

¿Se puede tratar a un adulto?

Sí. La valoración y el tratamiento láser también son posibles en adultos. La piel engrosada y los vasos profundos pueden dificultar el tratamiento.

¿Hay que eliminar una mancha que no molesta?

No. Tras la valoración necesaria, se puede optar por observarla o disimularla con maquillaje. El seguimiento de los riesgos asociados continúa independientemente del tratamiento cutáneo.

¿El láser elimina el riesgo de síndrome de Sturge–Weber?

No. El tratamiento de la piel y la valoración de los ojos y del sistema nervioso tienen objetivos distintos.

Fuentes

Enlaces útiles

 
 

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